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En Tageszeitung Knut Henkel 5 de diciembre de 2007- En Cuba la libertad de expresión es oprimida. El opositor Oswaldo Payá se dedica a luchar por la democracia y libertad. Pero si el régimen sigue ignorando la llamada puede ser una lucha imposible. Sr. Payá, recientemente usted creó el “Comité de reconciliación y dialogo.” ¿Cuales son sus objetivos? Nosotros pedimos los derechos de los ciudadanos cubanos y la liberación de los presos políticos pacíficos en Cuba. Pedimos como base el derecho a la libre expresión de opinión, que debería ser el derecho de asociación y el derecho de participación verdadera para los ciudadanos, y el dialogo. Para nosotros, esa es la base para el dialogo y la reconciliación nacional que queremos lograr. ¿En Enero Cuba tendrá elecciones para la Asamblea Nacional. Que significado tiene esta elección? En Cuba no se puede hablar de elecciones democráticas, porque a los cubanos se les niega la libertad de expresión y libertad de asociación. Además la ley nacional electoral dicta que los candidatos son escogidos solo por las Comisiones de Candidaturas, no por la población. La ley electoral también indica que el número de escaños para delegados debe coincidir con el número de candidatos. Estos hechos hablan por si mismo. De ahí cada persona puede llegar a su propia conclusión. ¿Es la ley electoral parte del referendo que propone el Proyecto Varela sobre el futuro de Cuba? Si, el Proyecto Varela y el Movimiento Cristiano Liberación, de cual soy miembro, presentó a los delegados de la Asamblea Nacional de Cuba una propuesta para una nueva ley electoral el 30 de agosto. Protestamos ante la Asamblea de Cuba en contra de la ley electoral vigente porque no se corresponde con la Constitución. ¿Ha reaccionado el gobierno? No. En cuanto a la ley electoral y a la intolerancia del gobierno nada cambió. El número de presos políticos no bajó mucho y la disidencia en Cuba todavía es velada e intimidada. Además el discurso político de los responsables en realidad no ha cambiado. El miedo predomina la vida cuotidiana y la población espera los cambios. El gobierno elogia la asistencia de elección alta. Muchos decían lo mismo bajo Honecker en la Republica Democrática Alemana (RDA/ DDR). En Cuba no es muy diferente. No hay posibilidad de establecer y elegir nuestros propios candidatos, esa simplemente es la verdad. Queremos cambiar eso con el Proyecto Varela. Estamos a favor de la reconciliación, la preservación de un sistema de salud y educación gratis, y autodeterminación nacional. El cubano debe decidir sobre su futuro- en libertad total. Se piensa que la oposición está muy dividida. ¿Han causado las peticiones a la unidad a que llegaran de acuerdo a algo entre ustedes? Nuestra petición “Unidad por la Libertad,” en la que pedimos la reconciliación, el cambio pacifico, y la participación verdadera, ha sido firmada por los disidentes más reconocidos en Cuba. Esto fue un paso importante. ¿Tiene la población entonces una noción de la existencia de estos “acuerdos” entre la oposición? La población cubana quiere cambios y muchas veces se sabe más dentro de Cuba de lo que se imagina desde afuera. El Proyecto Varela es muy conocido, aunque nosotros mismos no tenemos ninguna posibilidad de salir al público. Los medios de comunicación estatales en Cuba no relatan nada sobre nosotros, somos callados. También en Miami hay mucha oposición en contra de nuestro proyecto porque los grupos de gran influencia no comparten nuestros objetivos. Sin embargo, el número de gente en Cuba que se profesan a nosotros abiertamente está creciendo. Hector Palacios, quien junto a usted es probablemente el disidente más conocido en Cuba, ha declarado recientemente que la oposición crece constantemente en Cuba. El habló de aproximadamente 5,000 opositores. ¿Usted está de acuerdo con esta estimación? Es posible que el número ya haya subido. Desde mi punto de vista es mucho más importante que el número de personas que piden abiertamente por los cambios crezca. Para mi esto no tiene que ver tanto con la formación de bloques políticos sino con el hecho de que los ciudadanos pidan sus derechos. Los cubanos deben ser los protagonistas del cambio, no algunos pocos políticos. ¿Ha disminuido la presión de la seguridad de estado en contra de usted y su organización en los últimos meses? No sigue igual y muchos activistas permanecen en condiciones degradantes en las prisiones. Esto es un acto de intimidación contra la población y nuestro movimiento. El lema oficial todavía es “socialismo o muerte.” Sin embargo la muerte no es una opción para nosotros y seguimos luchando por libertad y vida. ¿Que piensas de la política sobre Cuba de la Unión Europea? Es positivo que la Unión Europea abogue por los derechos humanos, los derechos de los cubanos, y la democracia en Cuba. Sin embargo, la UE ha tomado una postura de espera. No hay ningún apoyo activo a nuestra alternativa pacifica y a la liberación de los presos políticos. Hoy día pienso que existen dos facciones dentro de la Unión Europea. Un lado dice acercarse a La Habana y reducir la presión, y los otros mantienen la distancia. De nuestro punto de vista, ambas posiciones no lograran necesariamente el cambio pacífico. Sin embargo, una mejor relación ayuda por supuesto a los empresarios que hacen negocios y también a los turistas que vienen a Cuba a recuperarse. La ONU eliminó el mandato de la relatora especial sobre derechos humanos en Cuba- ¿Cuál es su opinión sobre esto? Es vergonzoso y evidencia moral de la incapacidad de la ONU, porque siempre hemos estado en contra del embargo comercial de los EEUU, como también siempre hemos llamado la atención a la ausencia de libertades básicas y la situación de los presos políticos. El Proyecto Varela ha entregado listas de firmas dos veces para establecer un referendo sobre el futuro político de la isla. ¿Hubo alguna vez una respuesta? No, ninguna directa. En vez, muchos de nuestros miembros fueron detenidos y condenados. Por otra parte, un abrigo del silencio cubrió la verdad, porque las preguntas incómodas que lanzamos no las podía ni quería contestar el gobierno en La Habana. ¿Cómo juzga usted las perspectivas de Cuba? Existe un peligro real que el gobierno cubano siga ignorando el deseo para los cambios y pueda mantener el poder con la opresión constante. No hay ninguna perspectiva para la población y ningunas señales para un cambio y esto es un riesgo. Al contrario está nuestra propuesta para un referendo- una alternativa verdadera para construir una sociedad más humana, más justa y más libre. El domingo, se supo que Castro se postulará en las elecciones de enero para la Asamblea Nacional. ¿Que significa esto para el futuro de Cuba? No quiero especular sobre eso. Por más de cincuenta años solo se ha hablado de un hombre, pero en Cuba hay más de once millones de habitantes. Ellos también deberían tener la posibilidad de hablar de una vez porque tienen ese buen derecho. |