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1 de diciembre de 2007- El líder del Movimiento Cristiano de Liberación, Oswaldo Payá, declaró que las fuerzas de seguridad cubanas han impedido a los seguidores del grupo asistir a la reunión de su recién formado Comité Ciudadano de Reconciliación y Diálogo en Cuba, al tiempo que instó al Gobierno español a “transmitir de forma firme y transparente su apoyo a la disidencia,” porque reconoció que, en cuanto a la actitud de España con respecto a la oposición cubana se esperaba “otra cosa.”
Comité Ciudadano de Reconciliación y Diálogo, CCRD (Fuente: BBC)
En cuanto a las retenciones de hoy, Payá denunció que las fuerzas de seguridad citaron a al menos seis de los doce asistentes que se dirigían a la reunión del comité, convocada en el domicilio del opositor cubano. Estos partidarios permanecieron en dependencias policiales durante un breve período de tiempo antes de ser enviados de vuelta a sus hogares. Sin embargo y una vez allí, fueron “cercados en sus casas” por la Policía cubana, impidiéndoles asistir al encuentro, según declaró Payá a Europa Press. El Comité Ciudadano de Reconciliación y Diálogo (CCRD) nació con el objetivo, según Payá, de promover la Campaña Foro Cubano y contribuir así a “fundar un pueblo nuevo y de sincera democracia,” según la declaración de principios de la organización. “El pueblo necesita que la comunidad internacional apoye positivamente el movimiento ciudadano de paz y libertad que solicita la liberación de los presos políticos y los cambios hacia la transición,” explicó Payá. “Estos cambios los pedimos de forma radical pero sin odio, porque nos embarga un llamamiento a la conciliación,” añadió. “Estamos en un nuevo momento, ahora sabemos que el cambio es posible, que está empezando una etapa y terminando otra y el Gobierno tiene miedo,” afirmó el dirigente opositor, que subrayó la necesidad de “derrumbar la barrera que el Gobierno cubano ha plantado ante el pueblo y su futuro.”
Finalmente, Payá lamentó que, “en un momento de transmitir solidaridad al pueblo cubano, no sentimos esa solidaridad del Gobierno español, que debería transmitir de forma firme y transparente su apoyo a la disidencia.” “De España esperábamos otra cosa, ojala cambien su postura,” concluyó. |